Alcoholismo

¿Qué es el alcoholismo?

Conocido generalmente con el término de alcoholismo, se trata de un grave problema que afecta a millones de personas en todo el mundo. Considerado como una adicción, es la dependencia física desmedida por consumir alcohol sin control alguno de los límites de quién lo padece, siendo cada vez mayor a medida que pasa el tiempo y la tolerancia a esta sustancia aumenta.

A la persona que sufre de alcoholismo se le llama alcohólico y la Asociación de Médicos de los Estados Unidos (American Medical Association) considera que sufre de una enfermedad incurable, progresiva y hasta mortal. Adicionalmente la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo considera un grave problema cuando la embriaguez sobrepasa el tradicional consumo alimenticio, excediendo las costumbres sociales. Está determinado además que el consumo excesivo de alcohol puede desatar síntomas de abstinencia cuando no es posible su ingesta, ocasionando severas reacciones tanto físicas como corporales y emocionales debido a que la interrupción del consumo alcohólico termina afectando al sistema nervioso.

Consumo del alcohol

Considerado una droga cuyo consumo es legalmente permitido, el alcohol es el acompañante predilecto de muchas personas en sus actividades sociales, siendo aceptado e incluido en todo tipo de encuentros en todo el mundo. Esta propensión a su consumo ha ido en constante aumento en todos los círculos sociales, llegando incluso a afectar a jóvenes y adolescentes que se inician en edades cada vez más tempranas.

Un dato interesante del alcohol es que es que algunas de sus preparaciones resultan inclusive saludables cuando se su ingesta realiza de manera moderada, con una dosis de uno o dos vasos diarios en las comidas, con efectos positivos probados para combatir problemas renales y digestivos, por ejemplo.

En contraposición, el efecto adictivo del licor genera fácilmente en muchas personas una dependencia excesiva que con el tiempo deriva en alcoholismo. Como ya dijimos, es considerada por la OMS como una enfermedad crónica y sus consecuencias pueden resultar realmente graves ya que no sólo afecta al adicto sino también a todos los que se encuentran en su entorno, pudiendo llegar a provocar serios problemas de salud, malos tratos, accidentes de tránsito y laborales, etc.; un alto porcentaje de suicidios se cometen combinando el alcohol con otras sustancias y muchas muertes están relacionadas con las complicaciones derivadas del alcoholismo. Crear consciencia a tiempo respecto a este problema es sumamente importante para preservar la integridad individual y colectiva de los afectados.

El abuso del alcohol es un problema que está en aumento. Según las estadísticas a nivel mundial, 3 de cada 10 personas bebe a un nivel que las pone en riesgo de caer en problemas de alcoholismo y cada año mueren alrededor de 3.3 millones de personas a consecuencia del consumo de alcohol, cifras realmente alarmantes.

Venezuela no escapa de esta realidad. América Latina en general es la segunda región en todo el mundo con mayor consumo de alcohol y Venezuela es el tercer país con mayor índice de consumo alcohólico, sólo por detrás de Chile y Argentina.

Alcoholismo en jóvenes y adolescentes

alcoholismoLa etapa de la adolescencia es la de mayor vulnerabilidad en el ser humano. Los cambios cruciales porque los que atraviesa el niño que se va haciendo adolescente lo hacen propenso a experimentar problemas serios de autoestima. La presión social de su entorno puede provocar en ellos tensión, estrés y frustración.

La dependencia al alcohol es mayor mientras más temprana es la edad en que los jóvenes comienzan a beber. Es en esta etapa cuando en la mayoría de los casos el consumo de alcohol se convierte en una salida para olvidar los problemas, comenzando a manifestarse los síntomas del alcoholismo.

Causas y síntomas del alcoholismo

Nadie ha podido determinar a ciencia cierta los motivos por los que alguien se vuelve alcohólico. Las evidencias en diversos estudios dan cuenta de la alta probabilidad que tienen los jóvenes de desarrollar esta enfermedad si tienen padres y madres alcohólicos, aunque también puede estar asociado al padecimiento de estrés y la necesidad de aliviar tensiones provocadas por la ansiedad, conflicto en relaciones interpersonales, depresión y baja autoestima. También es posible una predisponían genética, hipótesis propuesta en base a cierto desarrollo de técnicas de estudio del ADN.

Existen varias maneras de presumir alcoholismo en una persona. Algunas de las señales podrían ser:

  • En los hombres, la ingesta de 15 o más tragos a la semana.
  • En las mujeres, la ingesta de 12 o más tragos a la semana.
  • Al menos una vez por semana, la ingesta de cinco o más tragos en un mismo momento determinado.

Los síntomas del alcoholismo son muy específicos y fáciles de detectar, ligados directamente a los efectos más notables propios de su consumo. Un alcohólico suele tener presentar los siguientes indicios en su comportamiento habitual:

  • Disposición a continuar bebiendo, aun cuando todo su entorno se vea afectado por ello.
  • Ingerir alcohol cuando se encuentra en soledad.
  • Experimentar un comportamiento violento, de tensión o excitación cuando está bebiendo.
  • Volverse agresivo al ser cuestionado sobre la bebida.
  • Cualquier excusa es buena para el consumo de alcohol.
  • Evasión de las responsabilidades de rutina, como el trabajo o los estudios, a causa de la bebida.
  • Dejar de participar en actividades de disfrute debido al consumo de alcohol.
  • Padecer de temblores al despertar en las mañanas o después de períodos de tiempo sin tomar un trago.
  • Necesidad creciente de beber más alcohol hasta el punto de sentirse embriagado.

Efectos de la dependencia al alcohol

El principal componente de las bebidas alcohólicas es una sustancia llamada etanol, cuya fórmula química es CH3CH2OH. El etanol tiene la propiedad de actuar como depresor del sistema nervioso central, lo cual causa un adormecimiento progresivo de las funciones cerebrales y sensoriales.

Su efecto inicial conduce a la euforia y la desinhibición, razón por la cual el alcohol suele confundirse con un estimulante, pero esto ocurre porque primero afecta a las partes del cerebro responsables del autocontrol, lo que conduce a que la persona se deje llevar por los efectos del consumo de la sustancia y vaya disminuyendo su sentido de moderación al respecto.

Lo cierto es que el alcoholismo termina siendo una drogodependencia que comienza a manifestarse generalmente a temprana edad, antes de los 25 años, siguiendo una progresión en aumento con el pasar del tiempo, comenzando con la simple tolerancia a consumir grandes cantidades de alcohol antes de ser capaces de notar los efectos adversos. Es clasificada en dos tipos: física y psicológica.

La dependencia física va ligada directamente a la tolerancia que se va desarrollando al alcohol y que eventualmente impulsa a la persona a seguir bebiendo por la necesidad de consumo que va aumentando en el cuerpo humano. Este tipo de dependencia, si se llega a perder el control a niveles excesivos, puede llegar a producir intoxicación y envenenamiento, llegando incluso a ocasionar la muerte.

En cuanto a la dependencia psicológica, su efecto directo sobre el sistema nervioso central es causa principal de depresión (a pesar de su aparente efecto estimulante inicial), provocado por la disminución de la actividad física, la ansiedad, la tensión producida e inhibiciones. Posteriormente la concentración y el juicio se ven afectados cada vez más a medida que avanza la tolerancia a la bebida.

Otro efecto adverso del consumo excesivo de alcohol va relacionado a consecuencias corporales más graves como irritaciones en el tracto gastrointestinal son lesiones severas en las paredes del estómago que son causadas por el vómito. También es posible que los alcohólicos de larga data no absorban de manera correcta los componentes nutricionales de los alimentos, además de la posibilidad de padecimiento de problemas en el hígado, como la cirrosis hepática.

Por si fuera poco pueden aparecer cardiopatías en el sistema cardiovascular, así como también alterar las funciones sexuales en el hombre, causando disfunción eréctil, y en la mujer, provocando la desaparición de la menstruación. Adicionalmente, el consumo de alcohol en mujeres embarazadas afecta directamente al desarrollo del feto, provocando una complicación conocida como síndrome alcohólico fetal que puede generar todo tipo de efectos negativos en el bebé durante el embarazo y después del parto.

Como se puede observar, son muchas las consecuencias de la dependencia al alcohol. Es importante saber que muchas personas son capaces de lograr la prevención de los efectos adversos si la misma persona cae en cuenta de su situación en las fases tempranas de la adicción, antes de la pérdida total del control.

Tratamiento y/o terapias

La suspensión del consumo de alcohol es indispensable en las personas que padecen de esta enfermedad. No es una tarea nada sencilla debido a los síntomas de abstinencia alcohólica que tiene el que la padece. En este sentido el apoyo de su círculo social cercano es imprescindible, así como el sentimiento de aprecio de su familia puede ayudar a que es proceso sea mucho más fácil y menos traumático.

En ocasiones la supresión total del consumo quizás no sea del todo necesaria. Algunas personas pueden ser capaces de superar el alcoholismo simplemente al reducir las cantidades de alcohol que consumen; esto va a ayudar sin duda a mejorar la salud y las relaciones con quienes conviven en su entorno.

El primer paso para dejar de beber es aceptar el problema; muchas personas simplemente no caen en cuenta de que padecen de alcoholismo y este factor de negación impide reconocer que el control se les ha salido de las manos. Básicamente el tratamiento para dejar de beber, que es la única solución efectiva, es darse cuenta de manera definitiva de cuándo daño se está haciendo la persona a sí misma, a su vida y a la vida de las personas que le rodean. Evidentemente la fuerza de voluntad es un factor primordial cuando la persona se decide a superar esta enfermedad.

Existen también expertos y programas que buscan ayudar a quienes sufren de alcoholismo. Por lo general estas alternativas ofrecen asesorías y terapias para analizar el control del comportamiento sobre la bebida de alcohol. Una de las organizaciones de mayor renombre en todo el mundo es la conocida con el nombre de Alcohólicos Anónimos. Esta organización se trata de un grupo de autoayuda que admite más que todo a alcohólicos en rehabilitación donde se ofrece apoyo emocional y consejos de pasos a seguir para que los miembros del grupo se recuperen de la adicción y del abuso del alcohol. Así como Alcohólicos Anónimos pueden encontrarse muchas más opciones en todos los rincones del planeta.

Sea como sea, no existe un factor específico que indique el éxito de ningún tratamiento o terapia para superar el alcoholismo. Todo va a depender de si la persona afectada logra dejar de beber de manera efectiva o no. Queda de parte de cada quien proponerse alcanzar la meta y hacer todo lo posible por lograrlo. Los resultados finales sin duda valen la pena.

 

Psicólogos de Venezuela expertos en adicciones y alcoholismo


Autor: © PSIGUIDE